De vuelta del San Fermín
Si tuviese que elegir un momento del viaje, me quedaría con el txupinazo.
El txupinaxzo se celebra el día 6 a las 12 de la mañana, y es el momento de inauguración de la fiesta. Miles de personas se reunen en la plaza del Ayuntamiento y alrededores para dar la bienvenida al San Fermín. En la tele puede parecer un espacio bastante amplio, pero es mentira, la plaza es enana.
Varias horas antes de las 12, la plaza ya está llena de gente bebiendo y tirando litros y litros de vino, calimocho, champán, y lo que tenga a mano. A medida que va pasando el tiempo bebes bastante menos de lo que tiras, la temperatura aumenta, y presión humana se multiplica debido a la llegada de más y más personas, no permitiendo casi ni levantar los brazos para hacer una foto. Esto provoca momentos de tensión, lo que hace que la experiencia sea más intensa todavía. Según parece, todos los años, unos minutos antes de las 12, varias peñas formadas por auténticos armarios empotrados comienzan a empujar y a abrirse camino a base de codazos para colocarse en medio de la plaza. Si en un sitio donde no cabe un alfiler, de pronto entran 100 personas, el efecto es similar a meter un objeto en un cubo de agua, el líquido se desplaza. Como si de un mar de personas se tratase, empezamos a desplazarnos por la plaza contra nuestra voluntad, movidos por la presión que ejercía la masa, para acabar a varios metros de nuestra ubicación inicial.
A las 12 en punto el alcalde, concejales y amigos de los mismos se asoman al balcón del ayuntamiento, todo el mundo desata la pañoleta que llevaba en la muñeca y la levanta. En ese momento lo único que puede escucharse es "oe, oe-oe-oe, oe, oe". De repente sale el cohete y explota. Pañoleta al cuello, y a partir de ahí, locura colectiva. Todo el vino que quedaba en las reservas se lanza por el aire, gritos, cánticos, empujones, cubos de agua desde los balcones… Una fiesta impresionante que se alarga hasta las 8 de la mañana del día siguiente, hora del primer encierro.
Saqué fotos con una cámara desechable, así que las colgaré cuando pueda. Mientras tanto dejo el antes y el después que saqué con el móvil, y un vídeo que encontré en youtube de una persona que estaba en una de las calles que dan a la plaza. Poco a poco iré contando más cosas y subiendo más fotos para el que quiera ir el año que viene. Yo desde luego, no pienso faltar.




