Win Delvoye, considerado por algunos el artista más grosero del mundo, es, sin lugar a dudas, un tipo peculiar.

Entre su gran diversidad de trabajos y expresiones artísticas está “Siete consideraciones sobre sexo X”, una serie de instantáneas de escenas eróticas tomadas con una máquina de rayos X.

win delvoye artfarm

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Otra de sus “obras maestras” es Cloaca. Una máquina que reproduce el sistema digestivo humano, en la que se introduce el alimento por un extremo y salen las heces por el otro. Si visitáis la web, no dejéis de ver el video de presentación que sale en un pop-up.

win delvoye artfarm

Pero sin duda, su obra más polémica es lo que el denomina “artfarm“, que no es otra cosa más que tatuar cerdos.

win delvoye artfarm

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Podéis ver estas y más obras de Win Delvoye en su página web, que tampoco es normalita que digamos.

Tengo que reconocer que no soy un entendido de arte, ni mucho menos. Por lo general, mis críticas artísticas se limitan a decantarme por el “me gusta” o “no me gusta”. Pero dentro de esa ignorancia, hay ocasiones en las que llego a conclusiones de las que me siento cien por cien convencido, y ésta es una de ellas… Si esto se considera arte, cualquiera puede ser artista. Menuda mierda.