Kiribati, un país apunto de hundirse

Los casi 90 mil habitantes del archipiélago de Kiribati están en peligro de ser engullidos por el mar. Su país, a menos de dos metros por encima del nivel del mar, desaparecerá en menos de cinco décadas. A día de hoy el océano ya se adentra en tierra firme varias veces al año, salinizando y erosionando el suelo, fenómeno que afectan seriamente a las cosechas. Las tormentas también se están llevando cada vez más cantidad de suelo. El agua potable escasea por culpa de las filtraciones de agua salada. El jefe de estado, Anote Tong, teme que una buena parte de la población tendrá que ser evacuada en los próximos diez años. Esta no es la única isla en peligro. Dos islas del pacífico ya han desaparecido bajo el mar: Tebua Tarawa y Abanuea, hundidad en 1999.

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Amazonas, la selva se consume

Cada vez se tala más selva para satisfacer la demanda de carne de ternera, de soja y de madera. Los científicos aseguran que ya ha desaparecido una quinta parte y que podría verse reducida en otra quinta en 22 años. Los ecologistas de WWF calculan que ya para entonces su transformación en estepa será irreversible. La lluvia es otro factor: entre el 25 y el 50% de las precipitaciones se debe a los árboles; la selva se seca y la erosión facilita los incendio. Pero éstas no son las únicas amenazas. Brasil requiere un 40% más de energía para mantener su crecimiento y planea construir docenas de nuevos embalses.

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Río Ganges, agua y miseria

Vivir en el delta del Ganges es duro. Las inundaciones son habituales por aquí. Las tormentas empujan masas de agua hacia el interior, el deshielo del Himalaya desborda los ríos y las lluvias del monzón hacen el resto. Cada ocho años, el agua se traga las casas y los campos de Bangladesh, aumentando la salinidad del suelo. La agricultura no es la única perjudicada, también sufren los manglares costeros que, hasta hace poco, contenían las embestidas del mar. A la gente no le queda más remedio que refugiarse en los suburbios de las grandes ciudades.

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Mauritania, la arena se tragará la mezquita

En la Edad Media, muchas rutas comerciales convergían en Chinguetti, una localidad en el corazón del desierto mauritano; hasta allí llegaban las caravanas de oro y marfil. Su mezquita está considerada uno de los lugares santos antes del islám. Data del siglo XIII y es la más antigua de África. Su colección de textos islámicos es de las más valiosas del mundo, pero ésta, como la ciudad antigua, está siendo engullida por el Sáhara en expansión. La ciudad fue salvada de la arena en 2003 gracias a una acción de la UNESCO. Se retiraron hasta 3,5 metros de tierra. Pero, a día de hoy, el viento ya ha vuelto a acumular la mitad de esa arena.

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Shishmaref, la costa de Alaska se deshace

Hasta hace bien poco, la barrera de hielo situada frente a la costa protegía al antiquísimo asentamiento inuit de Shishmaref de sus enemigos: las tormentas y el oleaje. Pero el permanentfrost (hielo congelado) antes sólido como una roca, se derrite a marchas forzadas y es arrasado por el océano. Sus habitantes afirman que entre 2001 y 2006 han desaparecido ocho metros. Algunos han tenido que abandonar sus casas y construir otras tierra adentro. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense calcula que la mayoría de los 600 habitantes de Shishmaref habrá tenido que abandonar sus hogares dentro de diez años. De las 213 poblaciones originales de Alaska, 183 se encuentran amenazadas.

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Australia, el coral se muere

La biodiversidad de Australia se habrá reducido drásticamente en el año 2020. La Gran Barrera de Coral -2.500 kilómetros frente a su costa nororiental- es la zona más amenazada de ese país por el calentamiento global. Esta catástrofe no sólo afecta al turismo -la Gran Barrera recibe dos millones de visitantes al año-, sino también a la tierra situada tras los arrecifes, pues la barrera protege la costa de las violetas tormentas de la zona. El aumento de la temperatura del agua conlleva un incremento de la acidez y la muerte del coral.

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Vía | revista xlsemanal.




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