Una colonia de chinos vive en una gran cueva, aislados del resto del mundo, desde hace más de cincuenta años. Llegaron a esta zona escapando de los bandoleros de aquella época, y se quedaron para siempre refugiados entre las paredes de la inmensa gruta.

Este pequeño grupo de chinos solo se pueden comunicar con el exterior mediante un estrecho sendero, y no les gustaría que fuese de otra forma. El gobierno les ha ofrecido viviendas normales, pero no las quieren asegurando que no son tan sólidas como las paredes de la cueva. También les han introducido en el mundo de la televisión y la telefonía móvil, pero dicen que no entienden esos aparatos. Su dieta se basa fundamentalmente en el maíz, y aunque tienen cierta educación, el nivel de analfabetismo es altísimo.

Vía | Antena3Noticias.




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