Estamos en una etapa mundial de cambio energético. La tendencia actual es que el petróleo pase a ocupar un segundo puesto, desbancado por las energías renovables, entre las que están la eólica, el biocombustible y, por supuesto, la energía solar.
En esta última opción, África podría tener mucho que aportar al mundo, ya que según expertos de la cooperación transmediterránea de energías renovables, sus desiertos reciben cada año 700 veces la energía necesaria para satisfacer las necesidades eléctricas de la población mundial.
África siempre ha sido fuente de riqueza para extraños que tratan de hacerse ricos a costa de hundir el continente más y más en la miseria: tráfico de esclavos, diamantes, armas,… Esperemos que los gobiernos sean lo suficientemente maduros para que, por lo menos esta vez, África pueda verse beneficiada de sus propios recursos naturales.
En esta imagen se pueden ver tres recuadros rojos, el más grande se corresponde a la porción de tierra necesaria, en caso de estar completamente cubierta de paneles solares, que bastaría para enviar energía a todo el planeta, la segunda porción cubriría el consumo de la Unión Europea, y el tercer cuadrante Alemania.
Vía | maikelnai.
