La selva de la cuenca del río Congo es la segunda mayor extensión de bosque tropical del mundo, por detrás de la Amazonia. Sus bosques y vegetación son lugar de refugio y vida para la mitad de todas las especies de animales que hay en África, algunas de ellas en peligro de extinción, como los elefantes de selva o los gorilas de llanura.
Los bosques tropicales del río Congo ocupan una enorme extensión de terreno que se extiende por seis países: los dos Congos, Camerún, República Centroafricana, Gabón y Guinea Ecuatorial. Un ecosistema del que dependen infindidad de especies y 20 millones de personas, que se está destruyendo a un ritmo de entre 700.000 y millón y medio de hectáreas al año.
La tala de las madereras y los incendios provocados para usos agrócilas están detrás de esta deforestación, cuya responsabuilidad empieza pero no acaba en África. España, por ejemplo, es el tercer importador de madera del Congo del mundo, sólo por detrás de Francia y China.
En la imagen podemos ver un trabajador ilegal talando un árbol que venderá posteriormente. Tarda diez minutos en destrozar un árbol como el de la foto, que puede tener unos 200 años.

