La tortuga de la imagen se hallaba en la recta final del proceso para perpetuar la especie. El período de gestación se había cumplido, y los huevos estaban maduros. Pero se negó a empujar. Este fenómeno, conocido como retención fetal, no es extraño en los reptiles, y puede deberse a problemas físicos o malnutrición, pero también a que la madre no encuentre a su alrededor las condiciones propicias para establecer un nido. Y su organismo decida que, para lanzar a su prole a un entorno hostil, mejor se la queda dentro. Una decisión que, por lo general, resulta mortal para la hembra. Por fortuna, este ejemplar se encontraba al alcance de un equipo de veterinarios de la Universidad Anhembi Morumbi, de São Paulo (Brasil). En una intervención con anestesia total y sierra eléctrica incluida abrieron su caparazón, como si de una caja de sorpresas se tratara, y extrajeron de él los huevos. Mientras la madre se recuperaba de la “cesárea”, la puesta fue depositada en una incubadora y sometida a la vigilancia de personal sanitario que aseguró un final feliz para la familia al completo.
La madre inhala la anestesia
La dureza del caparazón obliga a usar una sierra
El oviducto, que contiene los huevos, queda al descubierto
El cirujano extrae uno de los huevos
El fragmento cortado vuelve a su lugar y se sella al caparazón
La puesta está lista para ir a la incubadora
Vía | quo.






me parecio algo espectacular jamas habia visto algo asi¡bueno! nunca pense que a una tortuga se le hiciera una cesaria los felicito
8:33 pmEn estos momentos estoy sufriendo como nadie se lo imagina, tengo una bebe de 11 años de edad y tiene este problema. Tiene mas de un mes desde k le ocurrio un prolapso cloacal, en estos momentos esta muy debil y el veterinario duda que resista la operacion. Me encanto esta pagina…
9:11 pma nadie le importa si se te esta muriendo tu tortuga o tu hermana!!!
1:17 am