Los humanos no tenemos propensión a ser realmente objetivos.

Estás apunto de poner tu voto en la urna. Antes, discutes un tema delicado, como la inmigración o el terrorismo, y te das cuenta de que la otra persona solo presta atención a las pruebas que apoyan su opinión, y no a las que van en su contra. Probablemente a ti te esté ocurriendo lo mismo. Ambos estáis sufriendo el efecto de lo que los expertos llaman sesgo de información.

Vía | revista Quo.




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