Nuestras decisiones y juicios tienen el extraño y desconcertate hábito de unirse a hechos y números arbitrarios o irrelevantes.

En un estudio clásico que presentaba este llamado “efecto ancla”, los expertos pedían a los participantes que dieran vueltas a una “rueda de la fortuna”, con números que iban del 0 al 100, y después, que estimaran el porcentaje de países de Naciones Unidas que eran africanos. Sin que los sujetos lo supieran, la rueda estaba trucada para que se parase, o bien en el 10, o bien en el 65. Aunque esto no tenía nada que ver con la pregunta posterior, los participantes que sacaban un 10 eran más propensos a estimar un 25%, mientras los que sacaban un 65 decían que el porcentaje de países africanos era de un 45%.

Este anclaje a circunstancias poco importantes suele aparecer cuando se nos pide que tomemos una decisión basándonos en una información muy limitada. Con poco en qué apoyarnos, somos más proclives a fiarnos de irrelevancias y a dejar que ellas condicionen nuestro juicio.

Vía | revista Quo.


Chiringuitos de comida

Basura acumulada en las calles

Curiosa cara

Chico durmiendo por la mañana

Aseos públicos

Niño haciendo malavares

Vendedor descansando

En la tienda

Comiendo

Descansando


Google ha adquirido 23andMe, una empresa de la cual es fundadora la esposa de Sergey Brin, uno de los dos creadores del buscador por excelencia. Esta empresa tiene una finalidad bastante altruísta, “Aunque tu cuerpo contiene billones de células con copias de tu genoma, probablemente nunca hayas leído ninguna de ellas. Nuestra meta es conectarte con los 23 pares de cromosomas de tu huella genética, y darle una visión más profunda sobre tus ancestros, tu genealogía y tu herencia”, dicen. Pero van más lejos: “Para lograrlo, estamos desarrollando nuevas tecnologías de análisis de ADN, para establecer un acceso seguro, privado, fiable y preciso a la información genética individual”.

Si juntasen esta información, con todo lo que Google ya conoce de nosotros, podrían llegar a crear un motor de búsqueda completamente personalizado para cada indivíduo. Como dijo el director general, “queremos que los usuarios nos pregunten que van a hacer mañana“.

Vía | revista Quo.


Napoleón no era tan bajito. De hecho, medía 1,68 m, una estatura aceptable para su época, e incluso superaba en 4 cm al duque de Wellington, su gran enemigo.

Walt Disney no sabía dibujar y nunca diseñó ninguno de los personajes. Durante muchos años se dijo que Mickey Mouse había sido creado por el, pero ahora sabemos que fue obra exclusiva del dibujante Ub Wickers, quien le dejo a Disney compartir la autoría para devolverle un favor.

Bruce Lee no fue el rey del kárate. Jamás practicó esta modalidad de las artes marciales. El suyo era un estilo de lucha diferente conocido como jun fan gung fu.

Circular por la derecha no siempre ha sido normal. En el Imperio Romano se circulaba por la izquierda, una costumbre que se mantuvo en toda Europa hasta la revolución Francesa. En nuevo régimen instauró la norma de hacerlo por la derecha, y Napoleón la impuso en el resto de Europa, salvo en Inglaterra, Suecia y los paises que no pudo conquistar.

Robin Hood no era un bandido generoso, ni robaba a los ricos para dárselo a los pobres. En realidad era un noble llamado Robert Hood, que se sublevó contra el rey Ricardo II para no pagar impuestos.

Los piratas no enterraban tesoros. O lo hacían demasiado bien, porque nunca ha aparecido ninguno. Lo normal era que dilapidaran el botín de sus pillajes en las tabernas, los burdeles y las casas de juego de la isla Tortuga.

No existen los cementerios de elefantes. La aparición de un gran número de osamentas de paquidermos en un mismo lugar hizo que en el siglo XIX muchos exploradores fantaseasen sobre un mítico lugar al que los elefantes se dirigían para morir. El misterio lo aclaró el biólogo Rupert Sheldrake, quien explicó que lo que realmente ocurría es que los ejemplares enfermos o ancianos de una misma manada se quedaban a vivir cerca de los manantiales de agua y morían allí.

Cortar cabelleras no era costumbre natural de los pieles rojas. La copiaron de los franceses, que exigían a sus mercenarios presentar el cuero cabelludo de cada indio muerto para poder cobrar la recompensa.

Los emperadores romanos no levantaban ni bajaban el pulgar para decretar la muerte o el indulto de un gladiador. Mostrar el puño cerrado era una señal de clemencia; pero si sacaba elpulgar hacia un lado, estaba ordenando la ejecución del perdedor.

Vía | revista Quo.


La forma de exponer las opciones es determinante para su elección.

Somos propensos a comprar basándonos en lo que satisface nuestra sensación de seguridad, por lo que nos parece más atractivo lo que menciona sus beneficios, algo que los publicistas conocen muy bien. Es lo que se denomina “efecto marco”. Según los expertos, al menos saber que existe este sesgo ya es importante para tratar de luchar contra él.

Un caso práctico: La ciudad sufre una epidemia que matará a 600 personas, a no ser que se adopte el plan A, que salvará a 200, o el plan B, con probabilidad 1/3 de salvar a 600 personas. En este caso la mayoría de la gente escogería el A, pero si se plantease la situación como que el plan A producirá la muerte de 400 personas, y el B tiene un 33% de posibilidades de que haya 0 muertes, la opción más seleccionada es la B. El “efecto marco”.

Vía | revista Quo.


Un loco subiendo un carro a un árbol

Saliendo

Conciertazo en la calle de un grupo llamado Relé

Iván asaltando el camión de limpieza

Limpiando las calles para el encierro

Preparando la carrera con ToroXL

Yass y yo

Entrando a un pub por la ventana

Cerrando todos los locales

Estado en el que queda el pub

Esperando para ver el encierro


Sobreestimamos el impacto emocional que tendrán nuestras elecciones.

El psicologo Daniel Kahneman, de la Universidad de Princeton, dice que las consecuencias de los actos suelen ser menos intensas de lo que la gente imagina, pero esta sensación, llamada “adversión a la pérdida”, que en el fondo se basa en el miedo, condiciona demasiado la toma dedecisiones.

Vía | revista Quo.


Next-Gen PC Design Competition es un concurso anual convocado por Bill Gates para diseñadores profesionales y amateurs de todo el mundo, cuyo objetivo es crear el “PC del futuro”.

El primer premio de esta edición se lo ha llevado una CPU con la forma de una plancha de cocina oriental, donde los palillos hacen las veces de ratón.

El segundo premio es un diseño de una CPU con la forma de un altavoz y que puede meterse empotrado en cualquier hueco. Se llama BulbPC.

El tercer premio fuera para un diseño llamado Zed+ for the future, un prototipo de PC basado en el ikebana, arte floral japonesa, donde cada hoja se corresponde con una aplicación.

La mención especial fue para Light up your life, un diseño cuya pieza superior sirve como teléfono Skype y reproductor Mp3.


Los humanos no tenemos propensión a ser realmente objetivos.

Estás apunto de poner tu voto en la urna. Antes, discutes un tema delicado, como la inmigración o el terrorismo, y te das cuenta de que la otra persona solo presta atención a las pruebas que apoyan su opinión, y no a las que van en su contra. Probablemente a ti te esté ocurriendo lo mismo. Ambos estáis sufriendo el efecto de lo que los expertos llaman sesgo de información.

Vía | revista Quo.